jueves, 3 de febrero de 2011

Soldamos todo, menos un corazón roto

Ah cupido, ¿No te dijeron en tu curso que debías flechar a los dos? A LOS DOS PENDEJO!!

Punta del cielo.
Llegué como un simple mortal a la punta del cielo, de la mano de un gran ser humano, y claro, un smoothie de coco pasado de azucar y un aroma peculiar de frutas tropicales, vi caer el sol y unos cuantos escupitajos por la orilla de un puente, blaco como las nubes y tembloroso como un poste de luz en pleno ventarrón.
Como siempre todo fue una montaña rusa, de arriba para abajo, abajo en linea recta para después subir y volver a baar, un viaje a la Tierra del Tango fue el pretexto perfecto para tener de nuevo miradas que sonríen y palabras que hacen resplandecer una mueca.
Azucar en forma de cascabel, pagos pendientes, caminata en pasarela con música fuera de lugar, abrazos eternos con "Bésame mucho" de fondo, canciones que sin querer salen a relucir sus intenciones y sus letras realistas, todo esto y más me ha traido el final de Enero.

Febrero, que tienes tu entre tus íntimas partes escondido?!?!, cada día me trae una sorpresa que yo no sé ya ni que esperar, expectativas de vida, todo se puede resumir a eso? no hablo de vivir el día a día improvisadamente porque eso sería de lo peor, pero... las grandes cosas de nuestra vida surgen de las pequeñas aportaciones que vamos haciendo con el paso del tiempo, de nada nos sirve pensar en 30 años a futuro si por el momento no sabemos ni qué vamos a comer, y aunke lo supieramos, la vida, el universo, las energías y hasta Dios manejan todo de una manera tan diversa que desde mi punto de vista, solo se debe de tener una ligera perspectiva de hacia donde queremos llegar, yo siempre he insistido que miles de personas se mueren en situaciones tan fuera de lo común que es mejor pensar que este día, el día de hoy, es el último que estamos viviendo, cada día hay que enfrentarnos a algo que temamos, hay que decirle SI a lo que regularmente decimos NO, no pienso venir a darte instrucciones de cómo vivir la vida, ni una clase de optimismo ni de autoestima, es simplemente que somos un pequeño grano de arena en una inmensidad incomprensible, como para darnos tanta importancia y tomar tan en serio a la vida, que de la cual por cierto, ni saldremos triunfantes con vida.

Un abrazo duradero y mal hecho por cierto, caminar, sentir que flotas, reirte sabiendo que no vas sólo y que la gente ya no te ve raro por reír sólo, es siempre una ganancia, si.

Nostalgias, de escuchar su risa loca y sentir junto a mi boca como un fuego su respiración.
Angustias, de sentirme abandonado y sentir que otro a su lado pronto, pronto le hablará de amor.
Hermano, yo no quiero rebaarme, ni pedirle, ni rogarle ni decirle que no puedo más vivir.
Desde mi triste soledad vere caer las rosas muertas de mi juventud.

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